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viernes, 23 de diciembre de 2011

MÍNIMOS Y MÁXIMOS ESCOLARES


UNA REFLEXIÓN NECESARIA

ALFREDO VILLEGAS ORTEGA [1]

16 de Noviembre de 2011

De manera inédita en nuestra historia, la educación nacional está sujeta al escrutinio social. En ello influyen los magros resultados obtenidos en las pruebas internacionales que, al exponerse en la vitrina mediática, incitan, más que a la solución, a un linchamiento social de sus principales actores: los maestros. ¿Por qué? Porque si de algo adolecen los medios informativos es de la capacidad de análisis. Es más fácil atacar el flanco más expuesto y mostrarlo como el responsable de todos los males educativos y, casi por añadidura, de todos nuestros males en general, pues si –en esa lógica- no hemos sido bien educados por unos maestros mal preparados e irresponsables socialmente, de seguro ello explicará, sin más, muchas de nuestras carencias, crisis, injusticias, revueltas, descomposición social, inequidad y un largo etcétera.

Una escuela que no promueve cambios es una escuela que debe ser, en efecto, severamente cuestionada. Pero una política de Estado que no proporciona los elementos mínimos para el cumplimiento de las tareas educativas, no sólo debe ser cuestionada sino atacada y relevada por otra en la que se incluyan no sólo las voces que se desgarran y señalan, sino, sobre todo, las voces calificadas, hasta hoy, la mayor parte de las veces, marginadas y expuestas como desestabilizadoras. Hay que revisar un poco la historia, para darse cuenta de que los grupos de poder se amparan en la mediatización de las conciencias y que para ello cuentan con instrumentos y personajes muy eficaces que se encargan de reproducir una serie de lugares comunes y verdades a medias que confunden, desorientan y, sobre todo, eximen de la responsabilidad a los principales culpables del desastre nacional. Porque antes de hablar de un desastre educativo –que en efecto existe, aunque falta mucho para deslindar, con toda justicia, las responsabilidades, y no cargarle el muerto a uno de sus actores por muy evidente que parezca-, hay que hablar de una política de Estado, en todos los aspectos, fallida, corta de visión, entregada a los medios y secuestrada por grupos sindicales y empresariales que cobran facturas electorales y cogobiernan, con los resultados que todos padecemos y conocemos.

Ahora bien, ¿qué es lo que se debe esperar de la escuela, del hecho educativo, más allá de las limitaciones y las carencias con las que tiene que desempeñarse? Siguiendo a Adela Cortina (1996) [2] y su ética de mínimos (justicia, equidad, igualdad) y máximos (felicidad), donde la gente, realmente, puede elegir libremente y buscar su felicidad, como quiera concebirla, sólo cuando el horizonte social despliega una plataforma común que no hace distinciones, ni filtra, ni excluye; en esa dirección, ¿cuáles serían los mínimos y máximos en el ámbito escolar?

Es decir, ¿cómo darle cabida a una búsqueda de sentidos que no empiecen por la transmisión de conocimientos, sino por la instalación virtuosa de una plataforma común donde se expresen, vivan y tengan sentido la justicia, la tolerancia, la equidad y la igualdad?

Sólo si los integrantes de cualquier comunidad educativa pueden realizar su labor con esos mínimos, se podrá aspirar a cuestiones aún más profundas como la felicidad, mucho más difícil de encuadrar y que, necesariamente, pasa por las diversas concepciones personales. Sólo con esos mínimos tendrá sentido hablar de programas, reformas, proyectos, métodos, propósitos, objetivos, fines. Sólo con esa base, la calidad educativa y demás eufemismos tendrán algún valor. ¿Qué calidad educativa se le puede exigir a una escuela que no cuenta con esos mínimos, ni con otros de orden económico? ¿Con niños mal alimentados? ¿Con entornos devorados por la delincuencia y la descomposición social? Por favor.

Una escuela que promueva la exclusión y la discriminación por cuestiones étnicas, sociales, económicas, ideológicas o de cualquier otra índole, será, en el mejor de los casos, un recinto en el que se producen o transmiten conocimientos, pero no una institución promotora de la integración y la transformación que toda sociedad requiere.

Muchas veces la instalación de esos mínimos está al alcance de los docentes. Se requiere que el docente, simplemente, ame su profesión, entienda los verdaderos propósitos de la educación (no necesariamente los consignados en las políticas educativas vigentes), no sobra decirlo: los que ven en los estudiantes a seres humanos antes que alumnos; los que promueven en los niños y jóvenes el juicio, el análisis y la crítica, antes que la memorización, la sumisión y la aprehensión sin contexto ni horizonte de contenidos, datos, fechas. Todo ello es muy importante, claro, pero siempre y cuando no constituyan, en sí mismos, el conocimiento, el fin último de la educación.

Hay propósitos educativos que no pueden cancelarse, que no deben olvidarse. Un buen maestro, una verdadera profesora, sabrán que dichos propósitos están por encima de cualquier ordenamiento técnico, máxime cuando éste no corresponda con los ideales nacionales de siempre y que no hemos podido consagrar: Los que ven la educación como una plataforma de cambio; los que promueven la libertad de pensamiento; los que se dirigen a la construcción de tejidos sociales solidarios; los que se apoyan en teorías comprobadas y no dan cabida a dogmas paralizantes; los que insisten en la promoción de virtudes asequibles, necesarias y confortantes para todos, sin distinción. Si sólo hiciéramos caso del artículo 3º, al menos, sabríamos qué hacer con la implementación de reformas, programas y demás elementos que pueden ser de gran utilidad pero que no constituyen la sustancia educativa.

Es claro que los esfuerzos de los profesores, no resuelven problemas que están fuera. Nuestra sociedad discrimina, excluye. Nuestra sociedad no tiene plataformas iguales para exigencias iguales. Nuestra sociedad premia al corrupto no al honesto. Nuestra sociedad, hoy, es más nubarrones que sanas expectativas. Son problemas de carácter estructural, sí. Pero algo podemos empezar a hacer para cambiar de sentido la rueda de nuestra propia historia.

Muchos esfuerzos, por cierto, se han hecho siempre, y se siguen haciendo por miles de maestros honestos y comprometidos en la búsqueda de una mejor sociedad. Habrá que sintonizar nuestros esfuerzos. Habrá que recuperar los espacios. Habrá que reconvertir los sentidos. Habrá que, incluso, olvidarnos de los que mal hemos aprehendido, de lo que no funciona y empezar, si es preciso, de cero pero con horizontes más claros.

Parte de la sociedad nos culpa, no siempre con razón. Asumamos la parte que nos corresponde, pero, sobre todo, tengamos el valor de evidenciar a los falsos mesías que difunden y promueven verdades a medias o sofismas que parecen muy claros y que sólo engatusan al buen juicio. Nuestro país requiere profundas transformaciones. Es mucho lo que está en juego en el 2012 venidero. Ojalá y la conciencia ciudadana sea más solvente y se resista a la mercadotecnia que vende imágenes y no muestra ideas. Ojalá y podamos hacer de nuestro voto una llamada al cambio para que nuestros niños y jóvenes crezcan en una sociedad más justa y lleguen a la escuela en las mejores condiciones y oportunidades. Así, nuestra responsabilidad será ineludible. Tendremos que hacer de los recintos escolares, siempre, lugares donde la virtud promovida abra, gradualmente, mejores ventanas vitales a los seres humanos que por ellos transiten. Antes, a pesar de todo, o justamente por ello, tendremos que ser tenaces, prepararnos y brindarnos de la mejor manera. Los gobiernos de la reacción quisieran acabar con la educación pública, defendámosla aun en el estado desproporcionado de fuerzas existente. Nos asiste la razón. No somos una nación justa; hay que hacer muchas tareas como ciudadanos, afuera; otras, son adentro, también ciudadanas, pero inherentes a los maestros: sembremos las semillas de virtud y cambio, tarde o temprano germinarán. Ya ha ocurrido en otros tiempos.


[1] Maestro de la Escuela Normal Superior de México (ENSM) de la especialidad de Formación Cívica y Ética, turno vespertino

[2] Cortina, Adela, (1996) Ética Mínima, Ed. Tecnos. Madrid.

GABY TERNURITA…


UNICA, SENCILLA, ORIGINAL…

Gaby Ternurita jajajajajajaja... Divertida, de una franqueza natural frente a la cámara de video al presentar situaciones cotidianas de la juventud actual sin dar concesión alguna a los estereotipos, clichés… y demás etcéteras. Todo un fenómeno social en la red, de locura, es el canal de nuestra amiga normalosa Gaby Ternurita…:

Chica sencilla, risueña, tierna, humanitaria imposible de dominar...

Todo el mundo crece y cambia yo aun sigo siendo una niña.........

Si estás aquí para:

1° Chismosear adelante para eso es el Facebook.

2° Ligarme te deseo suerte porque no soy fácil de convencer.

3° Ser mi amig@ perfecto bienvenid@.

4°Ofenderme ¡pierdes tu tiempo envidios@!

El Canal de Televisión de nuestra amiga Gaby Ternurita es: http://www.youtube.com/user/gaby25852?feature=watch, de momento presentamos cuatro excelentes videos de Gaby:


jueves, 22 de diciembre de 2011

NORMALISTAS EN LA RADIO DE LA CIUDAD DE MÉXICO




SITUACIÓN LABORAL DE LOS NORMALISTAS

Este próximo sábado 24 de diciembre, en la estación de radio ABC, en la frecuencia 760 de AM entrevistaran a José T. Cardoza Olivas, catedrático de la Normal Superior de México (ENSM) con el tema “Situación laboral de los normalistas”. Programa que a decir del entrevistado, será dedicado a la Normal Rural de Ayotzinapa.

El programa conducido por las periodistas Lourdes Martínez y Paty Carrasco que unieron esfuerzos con el líder del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza, el 12 de octubre del 2005, para realizar el primer noticiario laboral en México, por radio y por internet iniciando “Frecuencia Laboral: El espacio donde los trabajadores son la noticia" y que obtuvo en 2007 el premio a "MEDIOS ALTERNATIVOS DE COMUNICACIÓN" que organizó el gobierno del Distrito Federal.

José Cardoza además de maestro en la ENSM, es abogado laboralista de reconocido prestigio y uno de los luchadores sociales en el ámbito sindical. Participante en 1979 en la fundación de la CNTE en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, además de asesor jurídico de diversas luchas de los trabajadores entre las que destacan la de costureras durante el terremoto de 1985; coordinador de los abogados de la CNTE durante el movimiento magisterial de 1989; Secretario de Trabajo y Conflictos de la Sección 10 del SNTE en la época de las grandes movilizaciones magisteriales; y uno de los iniciadores y más destacados abogados que llevaron los juicios de amparo contra la nueva ley del ISSSTE en 2007 y 2008 en dónde se tramitaron dos millones de amparos por trabajadores. Todavía pueden consultarse varias de sus investigaciones en internet en donde aporta informes y datos valiosos para orientar el proceso de amparos a favor de la seguridad social del ISSSTE.

En la radio de la ciudad de México,Frecuencia Laboral es el espacio donde los trabajadores son la noticia y se transmite por el 760 de AM, en ABC Radio, de 7:00 a 8:00 de la mañana todos los sábados y también es el primer noticiario laboral mexicano que se publica en internet, en el portal www.frecuencialaboral.com

El programa tiene una orientación social y de difusión de las alternativas de desarrollo de los trabajadores. Según un estudio reciente, hasta ahora ningún medio impreso o electrónico destina más del 2 por ciento de su espacio, a la información relacionada con los trabajadores, esto es lo que le da fuerza al programa que destina el 100 por ciento del tiempo a la difusión de las demandas y derechos humanos laborales de los más de 32 millones de mexicanos que conforman la fuerza laboral del país y a las organizaciones que los apoyan, cuyos reclamos son omitidos por el resto de los medios informativos.

El programa de radio acaba de conmemorar su sexto aniversario con la exposición fotográfica “LAS LUCHAS LABORALES A UN AÑO DEL BICENTENARIO”, en la plaza cívica “EL ZARCO” en el centro de la ciudad de México. A un costado de la iglesia de San Hipólito (mejor conocida como San Judas), a la salida del Metro Hidalgo, para reivindicar el papel de los trabajadores en la historia cotidiana. Este lugar fue elegido, porque aquí, hace casi 500 años, fue escenario de “La Batalla de la Noche Triste (para los españoles)” en donde los guerreros aztecas, derrotaron a las fuerzas armadas del conquistador Hernán Cortés, lo cual es motivo de júbilo en México cada 12 de octubre, "Día de la Raza", mismo día en que salió al aire la primera edición del programa.

viernes, 16 de diciembre de 2011

AYOTZINAPA… JUSTICIA…


L.E.F. BENJAMIN OVANDO TORRES
NO ESTÁN SOLOS...
Cada día, cada hora, somos más los que éramos menos, quieren negociar aquí esta nuestro pliego…
Primero: nuestros compañeros vivos…
Segundo: fuera el gobernador de Guerrero
Tercero: respuesta inmediata de las peticiones de la escuela rural de AYOTZINAPA
Cuarto: pidan una disculpa nacional por sus grandes estupideces
Quinto: explique a los padres de nuestros compañeros como es que mataron a sus hijos, sus motivos para hacerlo y porque se esconden ante estas situación
Sexto: justicia….
Como pueden ver así como ustedes nos piden que nos retiremos y que olvidemos este movimiento, que podemos negociar, que el dialogo esta antes de cualquier agresión, que nos tranquilicemos ante estas injusticias, nosotros pedimos todo esto…
Verdad que es imposible, nos tratan de estúpidos ¿o qué? Seguiremos nosotros traemos no traemos pistolas ni armas de alto calibre a nosotros nos acompaña el espíritu, la esperanza, el amor a la patria, el odio ala injustica y para replicar su ataque traemos leche para sus gases, canicas para sus caballos, chile piquín para sus granaderos, no necesitamos más para ganarles pues peleamos del lado de la verdad y la justicia……..