Demostrando su habilidad en el uso de las nuevas tecnologías, en presentaciones power point y películas movie meker. Con imagen, color, movimiento, texto, música, con una enorme sincronía, incluyendo el texto de nuestra carta magna. Con el aporte pedagógico que explica las palabras y términos poco usuales para lograr una perfecta comprensión, es lo que presentaron los alumnos ponentes en la conferencia que se impartió el día de ayer, miércoles 13 de abril en la Escuela Normal Superior de México.
Ante auditorio lleno, los alumnos de Sexto semestre, turno vespertino, de la especialidad de Formación Cívica y Ética demostrar sus habilidades en el manejo de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación, denominadas TIC.
La conferencia RESISTENCIA POSITIVA fue una demostración real, sin discursos previos que alaben y predispongan al auditorio. Experiencia real que expone la natural resistencia al cambio de todo educando y de cómo fue vencida esta resistencia con un resultado altamente satisfactorio. RESISTENCIA POSITIVA son dos palabras que describen el proceso de formación que se promueve en la Escuela Normal Superior de México para volver a colocarla en el sitio que durante décadas ha ocupado: La mejor institución formadora de docentes en todo el país.
Poco o nulo apoyo de las autoridades educativas, carencias de presupuesto que se reflejan en un laboratorio de cómputo con maquinas lentiun y no pentium, sin red de internet, sin pagina web oficial, sin… sin…. Pero en palabras del pueblo mexicano, con lo “mero principal”: El cariño por una profesión, el amor por la docencia que se pondrá al servicio del pueblo mexicano.
No basta el abandono, no es suficiente la falta de recursos, el mal diseño de planes y programas de estudio, la creciente negativa a contratar a nuestros egresados, nada de esto es suficiente para que nuestra escuela deje de mostrar su grandeza y lo noble de la profesión de maestro.
Durante 40 minutos se presentaron algunos, no todos, los productos del trabajo desarrollados en quinto semestre, y que durante el reciente periodo de prácticas, los alumnos ponentes llevaron a las escuelas secundarias y recibieron felicitaciones de los maestros titulares, quienes reconociendo la calidad del mismo les solicitaban una copia, en el obvió propósito de utilizar el aporte pedagógico normalista.
Las presentaciones power point y películas movie meker sobre la Constitución, los derechos humanos, las garantías sociales, incluían música que los mismos “demonios de Tasmania” (alumnos) de secundaria cantan. Acercar el árido texto legal con imágenes cotidianas, explicando términos y conceptos para generar dinámicas que van desde lluvias de ideas, discusiones grupales, etc. son una propuesta firme. Clara y precisa quedó la idea de que los medios no sustituirán al maestro, que son un complemento, un refuerzo. Clara quedó la idea de que nos negamos a ser simples reproductores de materiales españoles y argentinos ajenos a nuestra realidad, y más claro quedó el hecho de que los normalistas somos capaces de producir nuestros propios materiales con las tecnologías más avanzadas aun cuando nos nieguen el equipo para nuestra institución.
Lástima que ninguno de los directivos, incluido el director de la ENSM, la subdirectora académica, o la responsable del centro de cómputo aceptaran la invitación y presenciaran esta excelente demostración que recibió la crítica positiva de los catedráticos y alumnos que sí acudieron al llamado normalista.
Los normalistas insistimos en rescatar nuestra escuela, en evitar siga cayendo, en mejorar la educación; y estamos seguros que esta demostración estimulará a otros a seguir avanzando.
Circula en internet un correo de Cecilia Figueroa Rodríguez, ciudadana mexicana, hija, hermana y esposa de trabajadores electricistas y despedida de manera ilegal con el cierre de Luz y Fuerza del Centro que pregunta como mujer, madre, trabajadora y ciudadana.
Cecilia, dice que los medios de información, prensa, radio, televisión han desatado verdaderas campañas de odio contra los jóvenes, trabajadores mineros, maestros, etc. pero en especial contra los electricistas. Cecilia señala entre los irresponsables que aparecen en los medios a Ciro Gómez Leyva, Pedro Ferriz, televisa, teve azteca y otros:
Están…“sembrando entre los mexicanos el odio que ellos nos tienen. Yo no puedo llamar de otra manera, sino odio, la manera en que ‘informan’ de lo sucedido. Nosotros no hemos matado a nadie. Sobre nuestras espaldas no está ningún cadáver hallado clandestinamente. Por el contrario, los muertos los hemos puesto nosotros. ¿Por qué nos odian tanto? ¿Qué les hemos hecho?”.
“Desde el 10 de octubre de 2009 los verdaderos estorbos del país se han empeñado en considerar al SME como el responsable de todos los males que aquejan al país. Por nosotros México no crecía, por nosotros no se generaban empleos, por nosotros se cobraba cara la luz, por nosotros había privilegios, por nosotros hay violencia, por nosotros no había presupuesto para la universidad, por nosotros el país no era productivo. A 18 meses, cuando las cosas no han cambiado, y no sabemos en dónde han quedado ahora 50 mil millones que han dejado de transferirle a Luz y Fuerza, nos siguen catalogando como los responsables de la desgracia nacional.
… cuando en los análisis nos dicen que nuestra dirección ha tenido zigzagueos o titubeos, yo me pregunto, como trabajadora de base, ¿quién tiene la fórmula para derrotar a nuestros verdugos?, ¿cuál es la fórmula?, yo y miles de mis compañeros nos levantamos todas las mañanas deseando que alguno de nosotros pueda hallarla, pero también todos los días tratamos de construir la victoria que nos lleve a recuperar el empleo. Dígame cómo podemos vencerlos en las situaciones en las que nos encontramos. Nadie habla del drama, de los dramas que en nuestros hogares estamos viviendo (…) Yo –porque regularmente lo leo y en ello refleja sus sentimientos– sé que no nos odia, como otros, pero a lo mejor me puede dar una respuesta”…
Cecilia, desafortunadamente tiene razón. Todos somos testigos de las campañas de odio, racistas, que condenan a los jóvenes, a las mujeres, a quien tiene una preferencia sexual diversa. Pero ese odio, ese rencor es un espejo que refleja el odio de los ricos contra la clase trabajadora. Es el odio que transmite la minoría que mal gobierna nuestro país. Es el odio de los millonarios de Forbes que condenan a millones de jóvenes mexicanos a estar sin escuela y sin trabajo. Es el odio de los que se benefician cada mes con los aumentos al precio del gas, de la gasolina, de todos los alimentos y servicios. El odio de los políticos neoliberales que aprueban más impuestos a los trabajadores y exentan a los empresarios, los que quieren reformar la Ley Federal del Trabajo para quitarnos a los jóvenes los pocos derechos que todavía tienen nuestros padres y convertir a los que si tienen empleo y escuela en modernos esclavos.
Invito a todos mis compañeros normalistas, a todos los jóvenes y estudiantes a reflexionar y no ser víctimas de las campañas de odio. Al contrario, los invito a rechazarlas y voltear el odio contra los que generan el odio. No, no los invito a odiar, los invito a mostrar el enojo, nuestro profundo desprecio a estos tipos que han generado una guerra con más de 40 mil muertos y demostrar amor, no a ellos, pero si un profundo amos a nuestros herman@s. A los que al igual que nosotros, viven en las mismas colonias y pueblos, a los estudian en las mismas escuelas públicas, a los que están en nuestros mismos centros de trabajo, en los ejidos, comunidades, a las mujeres que padecen al igual que nuestras madres, novias, o amigas.
Transformemos el odio en amor y solidaridad, en apoyo a los que son iguales a nosotros, a los que luchan nuestras luchas, a los que son afectados por los malos servicios, por la falta de presupuesto para la educación.Los NINIs por la falta de empleo, escuela, trabajo o prestaciones. Respondamos a las campañas de odio, con enojo por el odio, y apoyemos con el amor que merecen a nuestros hermanos y hermanas que padecen. Rechacemos a los que hablan mal de los trabajadores, de los jóvenes, de los campesinos, de los migrantes. Odio al odio, amor y solidaridad con los nuestros.
Hoy todos somos testigos de la campaña de odio de los medios que sin pruebas, con puros dichos acusan y condenan a los jóvenes que son masacrados, asesinados en la guerra contra el narco diciendo que son drogadictos. O la campaña de odio contra los trabajadores del SME acusándolos de ser violentos, e ignoran las denuncias de que policías infiltrados por el gobierno provocan los desmadres. Apoyemos al SME contra la represión ya que la estúpida campaña de odio, la campaña de los que nos odian a nosotros nos recuerda la película de “Presunto Culpable”
¡Qué raros somos los mortales! Cada uno de nosotros está aquí para una breve estancia; con qué objetivo no sabemos, aunque pensamos a veces que podemos sentirlo. Pero sin una reflexión más profunda uno sabe por su vida diaria que existe para otra gente —antes que nada para aquellos cuyas sonrisas y bienestar sustentan totalmente nuestra propia felicidad, y después para los muchos desconocidos a cuyos destinos está ligado por los lazos de la simpatía. Todos los días me recuerdo a mi mismo cientos de veces que mi vida interior y exterior está basada en el trabajo de otros hombres, vivos y muertos, y que me debo dedicar yo mismo a dar en la misma medida que he recibido y sigo recibiendo... Nunca he visto la comodidad y felicidad como fines en sí mismos —a esta base crítica la llamo el ideal de la pocilga. Los ideales que han iluminado mi camino, y una vez tras otra me han dado valor para enfrentarme a la vida con alegría, han sido Amabilidad, Belleza y Verdad. Sin el sentimiento de parentesco con hombres de mente similar, sin la ocupación con el mundo objetivo, en lo eternamente inalcanzable en el campo de los esfuerzos artísticos y científicos, la vida me hubiese parecido vacía. Los objetivos banales de los esfuerzos humanos —posesiones, éxito exterior, lujo— me han parecido siempre deleznables. “Mi apasionado sentido de la justicia social y de la responsabilidad social siempre ha contrastado extrañamente con mi ausencia de necesidad de contacto con otros seres y comunidades humanos. Soy verdaderamente un “viajero solitario” y nunca he pertenecido en lo más profundo de mi corazón a mi país, a mi casa, a mis amigos, o incluso a mi familia más próxima; frente a estos lazos, nunca he perdido el sentimiento de distancia y la necesidad de soledad...” Mi ideal político es la democracia. Respetar cada hombre como un individuo y no idolatrar a ninguno. Es una ironía del destino que yo mismo haya sido receptor de una excesiva admiración y reverencia por parte de mis congéneres, sin haber faltas o méritos por mi parte. La causa de esto puede ser perfectamente el deseo, inalcanzable para muchos, de entender las pocas ideas que con mis débiles poderes he alcanzado después de una lucha incesante. Soy consciente de que para cada organización que alcanza sus objetivos, un hombre tiene que ser quien piense, dirija y generalmente cargue con la responsabilidad. Pero la dirección no debe ser obligada, ellos tienen que poder elegir a sus dirigentes. En mi opinión, un sistema autocrático de coerción pronto degenera; la fuerza atrae a hombres de moralidad pobre... Lo realmente valioso en el desfile de la vida humana no me parece el estado político, sino el individuo sensible, creativo, con personalidad; sólo ellos crean lo noble y lo sublime, mientras el rebaño como tal queda embotado en pensamiento y embotado en sentimiento. Este tema me lleva al peor afloramiento de la vida del rebaño, el sistema militar, al que yo aborrezco... Esta plaga de la civilización debería ser abolida con la mayor rapidez posible. El heroísmo del mando, violencia sin sentido y todo el repugnante sinsentido que va junto al nombre del patriotismo— ¡qué apasionadamente los odio! “La experiencia más bella que puedo tener es el misterio. Es la emoción fundamental que se encuentra en la cuna del verdadero arte y la verdadera ciencia. Quien no lo conozca y no se pregunte por ello, no se maraville, está como muerto, y sus ojos están oscurecidos. Fue la experiencia de misterio —aunque mezclada con temor— la que engendró la religión. Un conocimiento de la existencia de algo que no podemos penetrar, nuestras percepciones de la razón más profunda y de la belleza más radiante, que sólo son accesibles a nuestras mentes en sus formas más primitivas: es este conocimiento y esta emoción lo que constituyen la verdadera religiosidad. En este sentido y sólo en este sentido soy un hombre profundamente religioso... Estoy satisfecho con el misterio de la vida eterna y con un conocimiento, un sentimiento, de la maravillosa estructura de la existencia —así como del humilde intento de entender incluso una pequeña porción de la Razón que se manifiesta en la naturaleza”.
No acostumbramos retomar artículos de gente que no pertenece a la Comunidad NORMALISTA, haremos una excepción con el artículo de Gabriela Rodríguez, articulista del diario La Jornada ya que nos permite escuchar una voz independiente acerca de la ingrata labor que realizan nuestros funcionarios de la SEP, de la DGENAM y de la ENSM. Celebran más que nada por celebrar, sin sentido, sin ton ni son. Homenajes en lugar de presentar trabajos concretos en beneficio de la Comunidad.
VALORES ¿EN LA SEP?
GABRIELA RODRÍGUEZ PÚBLICADO EN EL DIARIO LA JORNADA EL VIERNES 8 DE ABRIL DE 2011
Nadie como Javier Sicilia ha criticado tan severamente a los políticos y a los criminales de este país; en su carta abierta señala: “Estamos hasta la madre de ustedes, políticos (y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes…), porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno (…) De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido. Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar.” El poeta relaciona la violencia con la falta de oportunidades educativas, entre otras cosas. Porque es muy lamentable que el desprecio por la educación haya llegado a excluir a la mitad de nuestros jóvenes (al cumplir los 15 años) y que ampliar la matrícula educativa no sea prioridad en el presupuesto. Tampoco lo son otras cosas elementales, como llevar agua potable a las escuelas (20 por ciento de las escuelas no cuentan con el preciado líquido), reparar el mobiliario escolar (16.7 por ciento de las bancas están deterioradas) o la higiene en los baños (29.6 por ciento). Las prioridades de la SEP son otras: celebrar ostentosamente el bicentenario de la Independencia, regular engañosamente la distribución de alimentos chatarra en las escuelas, promover las telenovelas como recurso educativo o conmemorar con reuniones internacionales los 90 años de la SEP. Esta semana se realizó el Encuentro Educación y Valores para la Convivencia del Siglo XXI. Me parece oportuno analizar ¿cómo puede la escuela contribuir a la convivencia y reducir la violencia? El secretario de Educación no está de acuerdo con el poeta y periodista que perdió a su hijo; por el contrario, Alonso Lujambio rechazó que la pobreza conduzca a algunos grupos sociales a asociarse con el crimen organizado, pues “se trata de una decisión ‘moral’, basada en condiciones de libertad: nosotros queremos que los jóvenes rechacen esas opciones”. Yo comparto con Sicilia, y me pesa mucho, que la pobreza sea un factor crucial ligado a la violencia. Ciertamente no es el único, así que también comparto con Lujambio la necesidad de formar valores de convivencia y ejercicio de la libertad en la escuela. Pero el discurso del secretario pasó a convertirse en un peligroso síntoma de simulación, cuando invita a Álvaro Uribe, nada menos que ex presidente de Colombia, para dar una conferencia magistral. ¿Acaso es el modelo a seguir de Lujambio? Espero que no, porque se trata de un presidente colocado por las fuerzas paramilitares y por los narcos de ese país, quien autorizó la instalación de bases militares de Estados Unidos en su territorio, quien además está acusado de múltiples asesinatos de jóvenes. Fue un mandatario que consideraba más peligrosas las drogas que las armas, que valoraba como inaceptable legalizar las drogas pero no regular el armamentismo, quien no hablaba de la pobreza ni de la falta de oportunidades como disparadores de la delincuencia. Uribe advirtió que si en las familias falla la formación de valores seguirá creciendo el crimen organizado y propone que ante la violencia, es la familia la institución que puede hacer el cambio, posición que compartió Margarita Zavala, participante de su mesa. Yo me pregunto, ¿cómo cambiar a las familias de los criminales? ¿Cómo podrán formar nuevos valores quienes han reclutado a los sicarios? Esos que, en palabras de Sicilia, han perdido la dignidad para matar. ¿Es en ellos en quienes quieren fincar la superación de la violencia? En estos días salimos a tomar las calles muchos que, afortunadamente, no hemos tenido que ver el cuerpo destrozado de nuestro hijo. Algunas consignas de los jóvenes: Violencia con violencia, también es delincuencia, No más sangre porque los estudiantes seremos trabajadores, La guerra de Calderón es el holocausto de los jóvenes, Fuera Calderón, Los asesinos están en Los Pinos... y en el Senado, y en la cancillería, Por nuestros hijos, por nuestros cuerpos, “Estamos hasta la madre: Túnez, Egipto, Yemen y… México”, Regulemos las drogas, Prohibición=Guerra. Fuimos llamados por Javier Sicilia para intentar devolverle la dignidad a la nación, él nos sacó por un momento del shock, de la paralización sicológica en que nos encontramos todos después de más de 40 mil muertes. Como diría Noami Klein (The shock doctrine: the rise of disaster capitalism, Knopf, Canadá, 2007), la guerra del Estado contra el narcotráfico ha llevado a conmocionarnos y a doblegarnos, a colocarnos en un estado de “shock” ideal para ablandarnos, para que nos puedan imponer políticas y alistarnos, antes de que recobremos el equilibrio. grodriguez@afluentes.org
Nos envía la Maestra Lety la invitación al inicio de temporada del Centro Cultural Universitario con sus maravillosos jueves de $30ºº (entrada general); este esfuerzo sin duda alguna se ve agradecido con las localidades agotadas. Eso lo sabemos o fácilmente lo podemos suponer, sin embargo cuando una obra que se estrena el jueves tiene lleno sábado y domingo, me parece que está señalando un trabajo atractivo en diversos aspectos: desde el foro hasta actores, del director a los creativos. En fin, acérquese a las nuevas propuestas y disfrute de las matinés de entrada libre con el Carro de Comedias, la frescura de la fuente, las exposiciones en el Museo y cierre su fin de semana con una propuesta escénica en manos de verdaderos profesionales.
LA INAUGURACIÓN
Autor: Václav Havel
Dirección: David Psalmon
Actuación: Hernán Mendoza, Nailea Norvind y Segio Ramos.
Diseño de escenografía y vestuario: Aura Gómez Arreola.
Videoarte: Daniel Ruiz Primo Martínez.
Una comedia al estilo del maestro Psalmon; humor picante que inicia en una comedia ligera dentro de una situación evidentemente ‘actuada’. Espacio sugerente, en la imagen promocional un hombre atado-sentado, detrás de éste, él y ella admiran una bolsa como de basura que flota sobre ellos. La banalidad de unos que aún detestable, se convierte en el deseo de los otros. Una comedia fársica.
Expone la vacía relación de una pareja que disfrute los privilegios propios de la burocracia de la Hungría stalinista y a la vez exhibe a la actual pareja clase mediera de un país neoliberal.
Funciones: Jueves y viernes, 20 hrs., sábados 19 hrs., y domingos 18 hrs.
Teatro: Foro Sor Juana Inés de la Cruz, del Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000
Localidad: $150ºº general, $75ºº con descuento para estudiantes, maestros e inapam. Los jueves de teatro cuesta $30ºº entrada general.
12 PRINCESAS EN PUGNA
De: Quecho Muñoz
Con: Leslie Martínez, Paty Simonín, Sandra Hijuelos, Paulina de la Barrera, Cris Maass, Elena Bello, Paola Contreras, Carmen Sarahí, Mónica Ferrer, Nelly Martínez, Mary Francis Reyes, Lety Amezcua y Marco Salazar.
Actores invitados: Daniela Luján, Hiromi, Manuel Balbi (alternando funciones).
Presenta una propuesta, una reflexión, una toma de consciencia desde una perspectiva tan amable que usted simplemente puede acudir al teatro y salir convencido de que ha visto, ahora sí, la nueva-nuevísima aventura de las princesas. Ahora entendemos por qué no se presenta en días y horarios infantiles. La publicidad lo aclara: adolescentes y adultos. No es para niñas. La producción ha cuidado este detalle y eso nos puede dar idea de la responsabilidad ética que soporta el trabajo creativo. En el final de la representación, se puede responder el cuestionamiento del código cromático que observamos en la publicidad.
Reirá y se pasará un excelente momento. Sin embargo estas “12 princesas en pugna” también le pueden aportar una invitación a reflexionar, a criticar desde el placer liberador que la risa otorga. ¿Esperanza, desesperanza o añoranza?, ¿realidad o ficción? Usted qué dice.
Funciones: Jueves 20:30 hrs. A partir del 31 de marzo. ADOLESCENTES Y ADULTOS
Teatro Libanés, Barranca del Muerto, Metrobús Teatro de los Insurgentes o José María Velasco.
Localidad: $250ºº, boletos en ticketmaster y en las taquillas del teatro.
BENITO ANTES DE JUÁREZ
Autor: Edgar Chías.
Dirección y actuación: Esteban Castellanos
Producción: El Fénix Producciones
En el milagro sábados y domingos 13 hrs.,
“La puesta en escena habla de aquellos ‘chamacos’ conocidos por todos, que nuestra sociedad ha creado, producto de la violencia urbana, de una sociedad que los margina, que no les da ningún valor, y que por su falta de atención ha creado pequeños monstruos que expresan su desazón a través de lo único que les da poder: una pistola.” Se aprecia en el promocional de esta propuesta escénica que ya ha representado dignamente a México en el continente americano. Particularmente la creación de espacios a partir del manejo de las luces así como el vestuario hacen de esta puesta en escena una experiencia inolvidable, por calidad y por dejar ver una cara menos conocida del personaje histórico.
Funciones: sábados y domingos 13 hrs. Hasta el 29 de mayo.
Teatro: El Milagro, calle Milán 24, colonia Juárez, entre Lucerna y General Prim, a dos calles de Reforma, metrobús Hamburgo, metro Hidalgo/Revolución
Localidad: $140ºº, descuentos habituales.
El correo está en yahoo, de esteban
LA PERIODISTA
Dramaturgia y dirección: Emilio Urióstegui
Actuación: Ana Cordelia Aldama
La publicidad dice: Una mujer periodista cumple condena en una celda especial de una cárcel mexicana. A través del ejercicio de la imaginación, la voluntad y el amor, en medio de una aparente desolación, ella encuentra un camino alterno hacia su libertad espiritual y de consciencia. Ahora bien, por un lado, ¿recuerda el grato montaje de “De generaciones en disputa”?, pues se trata del mismo autor/director, por otro lado ¿recordará el trabajo de Ana Cordelia Aldama en “Ricardo, el invierno de la desventura” o “PinoXo emo”? Ambos teatristas con una larga trayectoria digna de reconocimiento. Y ya que no puedo asistir, por favor acuda, cuénteme y sigamos apoyando el buen teatro mexicano independiente.
Funciones: miércoles, 20hrs. Del 6 de abril al 8 de junio.
Teatro La Capilla, Madrid 13, Colonia Del Carmen, Coyoacán, casi esquina con Churubusco.
Localidad: $120ºº general y $60ºº estudiantes, maestros e inapam.
…por lo pronto, podemos disfrutar de este talentoso director, la única función de “El médico a la fuerza” del francés Moliére, este domingo 13 de febrero a las 10hrs, en el teatro Venustiano Carranza (Antonio Caso casi esquina con Insurgentes, dirección sur), el costo por esta producción de época es de $110ºº, entrada general SIN DESCUENTOS. Recuerde que es única función, que es teatro independiente, que se presenta profesionalmente y no como aquellos que teniendo un foro abusan de los recursos… en fin, acuda y disfrute este Moliére en lo que llega la Periodista.
Siguen en cartelera…
DE LA OREJA AL CORAZÓN
Autor: Mercedes Gómez Benet
Dirección: Emmanuel Márquez
Compañía: Figurat-títeres (diseño escenográfico, vestuario y títeres)
Funciones: domingos, 13hrs. (Taller previo a la función desde las 12hrs, gratuito)
Teatro: Isabela Corona, Eje central 445, junto clínica del imss, plaza de las tres culturas, metro Tlatelolco, casi esquina con Manuel González)
Localidad: $99ºº general, $60ºº con descuento
ANTES DEL DESAYUNO
Autor: Eugene O’Neill
Dirección: JuanCarlos Cuéllar
Actúan: Itari Marta y Ammel Rodrigo
ALTAMENTE recomendable, una clase de actuación, de creación escénica... definitivamente tiene que verla, aunque sea por curiosidad.... vea que fue lo que logra mantener la atención de 20 personas de muy diversas edades... no lo deje para después, reserve y asista con su pago por función al que le llamamos donativo por cuestiones fiscales, en verdad esta puesta en otro foro bien le cuesta $200ºº, asista con sus posibilidades consciente de que si vale y más de lo que voluntariamente se puede aportar. Usted verá la historia de una mujer, si, antes del desayuno. Se puede leer como un ejemplo de dependencia emocional, como una aferrada más… en definitiva se estremecerá de principio a fin con la calidad interpretativa de la actriz que lo llevará a hurgar en los archivos de la memoria social, familiar y personal. Asista consciente y comente.
Funciones: Foro Shakespeare, calle Zamora 7, col. Condesa, a una cuadra del metro Chapultepec, en contra esquina de la gasolinera. Teléfonos: 55 53 46 42 y 52 56 00 14. Favor de confirmar su asistencia, es neta lo de reservar antes y también los horarios raros porque hay otras funciones en el mismo foro, en otro horario...
Funciones: viernes 19:30hrs, sábados 20 hrs y domingos 18 hrs
Cooperación Voluntaria Consciente.
Podría decir que este ‘espectáculo’ si que es un “sólo para mujeres” digno de una despedida de solteras, si no lo había pensado, ahora se lo recomiendo.
Nos recomiendan:
DE TLALTILULCO A TLATELOLCO
Adaptación libre y dirección de Noé Alvarado
Studio Siete, taller teatral S.C.
Lo único cierto en estas historias es que además de suscitarse en Tlatelolco, por las noches de cada suceso la lluvia marcaría una extraña coincidencia… “y toda la noche llovió sobre nosotros” es como si los dioses intentaran lavar la sangre derramada por el pueblo de México.
Funciones: jueves 14 y viernes 15 de abril, 10 hrs., y sábado 16 y domingo 17, 13 hrs.
Teatro: Jiménez Rueda, a un costado del Monumento a la Revolución. Entrada Libre
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Por qué estoy a favor de Zapata*
-
Estoy a favor de Zapata. No a favor de Zapata como persona —no estoy a
favor de hombre alguno como persona—, sino de las cosas y la gente que
defiende Za...
orgullosamente ajeno al falso puritanismo academicista que sirve de mascara, de escudo, a un apoliticismo que justifica con el silencio cómplice, “apartidista”, la política neoliberal que atenta contra los derechos del pueblo a la educación científica, laica, gratuita y critica. heredero y continuador de la revolución mexicana
¿POR QUÉ SOCIALISMO? Durante décadas los guardianes del sistema capitalista han creado una imagen falsa del llamado genio de la humanidad, Albert Einstein: Lo presentan como un científico ajeno a la sociedad y a la política. Esto conviene a muchos intelectuales que pretenden justificar su “apoliticismo” diciendo de manera tramposa que ellos son científicos y por lo tanto apolíticos. Nada más lejano a la verdad. No hay ciencia que sea ajena a la sociedad, no hay ciencia imparcial. Reproducimos a continuación un artículo de Einstein que responde a la pregunta ¿Qué hacer para resolver los problemas de la humanidad? Su respuesta es clara y contundente, totalmente ajena al apoliticismo ramplón: El Socialismo. "¿Por qué socialismo?", artículo redactado de puño y letra por Albert Einstein fue publicado en 1949 en Monthly Review en New York cuando todavía vivía, y responde a los problemas sociales con magistral sabiduría, en momentos en que el capitalismo enseña toda su podredumbre y está en crisis mundial.
¿POR QUE SOCIALISMO? ¿Debe quien no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí. Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no haya diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen. El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil porque la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado período civilizado de la historia humana —como es bien sabido— ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social. Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó «la fase depredadora» del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro. En segundo lugar, el socialismo está guiado hacia un fin ético-social. La ciencia, sin embargo, no puede establecer fines e, incluso menos, inculcarlos en los seres humanos; la ciencia puede proveer los medios con los que lograr ciertos fines. Pero los fines por sí mismos son concebidos por personas con altos ideales éticos y —si estos fines no son endebles, sino vitales y vigorosos— son adoptados y llevados adelante por muchos seres humanos quienes, de forma semi-inconsciente, determinan la evolución lenta de la sociedad. Por estas razones, no debemos sobrestimar la ciencia y los métodos científicos cuando se trata de problemas humanos; y no debemos asumir que los expertos son los únicos que tienen derecho a expresarse en las cuestiones que afectan a la organización de la sociedad. Muchas voces han afirmado desde hace tiempo que la sociedad humana está pasando por una crisis, que su estabilidad ha sido gravemente dañada. Es característico de tal situación que los individuos se sienten indiferentes o incluso hostiles hacia el grupo, pequeño o grande, al que pertenecen. Como ilustración, déjenme recordar aquí una experiencia personal. Discutí recientemente con un hombre inteligente y bien dispuesto la amenaza de otra guerra, que en mi opinión pondría en peligro seriamente la existencia de la humanidad, y subrayé que solamente una organización supranacional ofrecería protección frente a ese peligro. Frente a eso mi visitante, muy calmado y tranquilo, me dijo: «¿Por qué se opone usted tan profundamente a la desaparición de la raza humana?» Estoy seguro de que hace tan solo un siglo nadie habría hecho tan ligeramente una declaración de esta clase. Es la declaración de un hombre que se ha esforzado inútilmente en lograr un equilibrio interior y que tiene más o menos perdida la esperanza de conseguirlo. Es la expresión de la soledad dolorosa y del aislamiento que mucha gente está sufriendo en la actualidad. ¿Cuál es la causa? ¿Hay una salida? Es fácil plantear estas preguntas, pero difícil contestarlas con seguridad. Debo intentarlo, sin embargo, lo mejor que pueda, aunque soy muy consciente del hecho de que nuestros sentimientos y esfuerzos son a menudo contradictorios y obscuros y que no pueden expresarse en fórmulas fáciles y simples. El hombre es, a la vez, un ser solitario y un ser social. Como ser solitario, procura proteger su propia existencia y la de los que estén más cercanos a él, para satisfacer sus deseos personales, y para desarrollar sus capacidades naturales. Como ser social, intenta ganar el reconocimiento y el afecto de sus compañeros humanos, para compartir sus placeres, para confortarlos en sus dolores, y para mejorar sus condiciones de vida. Solamente la existencia de estos diferentes y frecuentemente contradictorios objetivos por el carácter especial del hombre, y su combinación específica determina el grado con el cual un individuo puede alcanzar un equilibrio interno y puede contribuir al bienestar de la sociedad. Es muy posible que la fuerza relativa de estas dos pulsiones esté, en lo fundamental, fijada hereditariamente. Pero la personalidad que finalmente emerge está determinada en gran parte por el ambiente en el cual un hombre se encuentra durante su desarrollo, por la estructura de la sociedad en la que crece, por la tradición de esa sociedad, y por su valoración de los tipos particulares de comportamiento. El concepto abstracto «sociedad» significa para el ser humano individual la suma total de sus relaciones directas e indirectas con sus contemporáneos y con todas las personas de generaciones anteriores. El individuo puede pensar, sentirse, esforzarse, y trabajar por sí mismo; pero él depende tanto de la sociedad —en su existencia física, intelectual, y emocional— que es imposible concebirlo, o entenderlo, fuera del marco de la sociedad. Es la «sociedad» la que provee al hombre de alimento, hogar, herramientas de trabajo, lenguaje, formas de pensamiento, y la mayoría del contenido de su pensamiento; su vida es posible por el trabajo y las realizaciones de los muchos millones en el pasado y en el presente que se ocultan detrás de la pequeña palabra «sociedad». Es evidente, por lo tanto, que la dependencia del individuo de la sociedad es un hecho que no puede ser suprimido —exactamente como en el caso de las hormigas y de las abejas. Sin embargo, mientras que la vida de las hormigas y de las abejas está fijada con rigidez en el más pequeño detalle, los instintos hereditarios, el patrón social y las correlaciones de los seres humanos son muy susceptibles de cambio. La memoria, la capacidad de hacer combinaciones, el regalo de la comunicación oral han hecho posible progresos entre los seres humanos que son dictados por necesidades biológicas. Tales progresos se manifiestan en tradiciones, instituciones, y organizaciones; en la literatura; en las realizaciones científicas e ingenieriles; en las obras de arte. Esto explica que, en cierto sentido, el hombre puede influir en su vida y que puede jugar un papel en este proceso el pensamiento consciente y los deseos. El hombre adquiere en el nacimiento, de forma hereditaria, una constitución biológica que debemos considerar fija e inalterable, incluyendo los impulsos naturales que son característicos de la especie humana. Además, durante su vida, adquiere una constitución cultural que adopta de la sociedad con la comunicación y a través de muchas otras clases de influencia. Es esta constitución cultural la que, con el paso del tiempo, puede cambiar y la que determina en un grado muy importante la relación entre el individuo y la sociedad como la antropología moderna nos ha enseñado, con la investigación comparativa de las llamadas culturas primitivas, que el comportamiento social de seres humanos puede diferenciar grandemente, dependiendo de patrones culturales que prevalecen y de los tipos de organización que predominan en la sociedad. Es en esto en lo que los que se están esforzando en mejorar la suerte del hombre pueden basar sus esperanzas: los seres humanos no están condenados, por su constitución biológica, a aniquilarse o a estar a la merced de un destino cruel, infligido por ellos mismos. Si nos preguntamos cómo la estructura de la sociedad y de la actitud cultural del hombre deben ser cambiadas para hacer la vida humana tan satisfactoria como sea posible, debemos ser constantemente conscientes del hecho de que hay ciertas condiciones que no podemos modificar. Como mencioné antes, la naturaleza biológica del hombre es, para todos los efectos prácticos, inmodificable. Además, los progresos tecnológicos y demográficos de los últimos siglos han creado condiciones que están aquí para quedarse. En poblaciones relativamente densas asentadas con bienes que son imprescindibles para su existencia continuada, una división del trabajo extrema y un aparato altamente productivo son absolutamente necesarios. Los tiempos —que, mirando hacia atrás, parecen tan idílicos— en los que individuos o grupos relativamente pequeños podían ser totalmente autosuficientes se han ido para siempre. Es solo una leve exageración decir que la humanidad ahora constituye incluso una comunidad planetaria de producción y consumo. Ahora he alcanzado el punto donde puedo indicar brevemente lo que para mí constituye la esencia de la crisis de nuestro tiempo. Se refiere a la relación del individuo con la sociedad. El individuo es más consciente que nunca de su dependencia de sociedad. Pero él no ve la dependencia como un hecho positivo, como un lazo orgánico, como una fuerza protectora, sino como algo que amenaza sus derechos naturales, o incluso su existencia económica. Por otra parte, su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente. Todos los seres humanos, cualquiera que sea su posición en la sociedad, están sufriendo este proceso de deterioro. Los presos a sabiendas de su propio egoísmo, se sienten inseguros, solos, y privados del disfrute ingenuo, simple, y sencillo de la vida. El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es, dedicándose a la sociedad. La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores que se están esforzando incesantemente privándose de los frutos de su trabajo colectivo —no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas. A este respecto, es importante señalar que los medios de producción —es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional— puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares. En aras de la simplicidad, en la discusión que sigue llamaré «trabajadores» a todos los que no compartan la propiedad de los medios de producción — aunque esto no corresponda al uso habitual del término. Los propietarios de los medios de producción están en posición de comprar la fuerza de trabajo del trabajador. Usando los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial en este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es «libre», lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar. Es importante entender que incluso en teoría el salario del trabajador no está determinado por el valor de su producto. El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directa o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación). Es así extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos. La situación que prevalece en una economía basada en la propiedad privada del capital está así caracterizada en lo principal: primero, los medios de la producción (capital) son poseídos de forma privada y los propietarios disponen de ellos como lo consideran oportuno; en segundo lugar, el contrato de trabajo es libre. Por supuesto, no existe una sociedad capitalista pura en este sentido. En particular, debe notarse que los trabajadores, a través de luchas políticas largas y amargas, han tenido éxito en asegurar una forma algo mejorada de «contrato de trabajo libre» para ciertas categorías de trabajadores. Pero tomada en su conjunto, la economía actual no se diferencia mucho de capitalismo «puro». La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un «ejército de parados». El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. Desde que parados y trabajadores mal pagados no proporcionan un mercado rentable, la producción de los bienes de consumo está restringida, y la consecuencia es una gran privación. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a esa amputación de la conciencia social de los individuos que mencioné antes. Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura. Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual. Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?